Cuidadores: dudas e información

Ofrecemos información y consejos para los responsables de cuidados. Los sentimientos de incertidumbre y duda son habituales y normales. Un ciclo más de la vida y de la enfermedad. Estamos aquí para cuidaros también a vosotros. Por ello, empoderar a la familia y los cuidadores es otra forma de mejorar la calidad de vida de los enfermos. Creemos en la capacitación basada en la información. Siempre compartimos información contrastada de los problemas y dudas más importantes que nos hemos encontrado con el tiempo. Conocer las diferentes técnicas de cuidado y a los profesionales tras ellas. Esta es una de nuestras bases de trabajo: la transparencia para los enfermos y para sus familias.

Guía de cuidados: sonda vesical

Guía de cuidados: sondaje vesical

Algunos pacientes necesitan llevar una sonda vesical para solucionar sus problemas de eliminación urinaria. Actualmente, cuando llegamos a los domicilios de estas personas, nos encontramos que en muchas ocasiones, ellos y sus familiares tienen dudas sobre cómo deben manejar estos catéteres. Los cuidados de enfermería en el paciente portador de una sonda vesical son fundamentales para conservar la integridad de la misma y prevenir infecciones urinarias. Por eso hemos elaborado esta guía, para que, tanto cuidadores profesionales como no profesionales sepan qué es una sonda vesical, qué tipos de sondas existen y qué normas de higiene deben mantenerse. 

sonda vesical

Qué es un sondaje vesical

El sondaje vesical consiste en la inserción de un catéter por la uretra del paciente para que quede localizado en vejiga y poder derivar desde allí la orina hasta una bolsa colectora. Es una técnica estéril. Por ello, únicamente debe realizarlo un profesional sanitario cualificado. El paciente portador de una sonda vesical en su domicilio requerirá unos cuidados específicos encaminados a evitar infecciones y otros problemas derivados del sondaje.

Para evitar posibles lesiones derivadas de un tirón accidental de la sonda, conviene fijarla a la pierna con esparadrapo. Sobre todo se debe ser muy cuidadoso cuando el portador de la sonda se levante, camine o se mueva en la cama. Existen bolsas de pierna para que sean utilizadas durante el día cómodamente bajo la ropa. Sin embargo, durante la noche se debería usar una bolsa de mayor capacidad. El balón del extremo de la sonda está hinchado con aguadestilada y sirve para evitar extracciones accidentales. Tirar de la sonda puede producir una rotura del balón y lesión de la zona perisonda.

Tipos de sondas vesicales

Actualmente, las mayor parte de las sondas vesicales son de silicona, para evitar posibles reacciones al látex y porque pueden mantenerse más tiempo. El diámetro de la sonda vesical se distingue por los distintos colores que aparecen en ésta. Las sondas vesicales se miden en la escala francesa (Fr). Equivale a3 veces el diámetro de la sonda en milímetros. Por lo consiguiente, para mujeres se recomiendan sondas de 14-16 Fr, para hombres de 16-18-20-22 Fr y para niños de 6-40 FR.

  • Sondas tipo Foley: Son de látex y color amarillo ámbar. No debe utilizarse en personas con sensibilidad al
    látex y pueden permanecer puestas hasta un máximo de tres semanas.
  • Sondas de silicona: Son más resistentes e hipoalergénicas. Pueden permanecer puestas hasta tres meses. Son las idóneas si es necesario mantener un sondaje vesical en un domicilio.
  • Sondas de lavado: Pueden ser de látex o de silicona. Además de la conexión a la bolsa y del globo tiene una conexión más para realizar lavados vesicales de forma continua o intermitente.
  • Bolsas de diuresis horaria: Son de uso hospitalario, se emplean para llevar un control estricto de la diuresis. Tiene un contenedor de plástico que se vacía cada hora sobre la bolsa de mayor contenido, para hacer un cálculo total.
  • Bolsas de pierna: Se emplean para personas sondadas que puedan caminar y realizar sus actividades de la vida diaria normalmente. Se colocan bajo el pantalón y llevan un grifo para vaciarlas cómodamente.
  • Bolsas convencionales: Son de diferente capacidad (2 o 4 litros habitualmente). Pueden tener grifo para su vaciado.

Limpieza y precauciones de la sonda vesical

Como hemos dicho anteriormente, el objetivo principal de nuestros cuidados de la sonda vesical será prevenir la
infección urinaria. Por ello, se deben cumplir unas rigurosas normas de higiene tanto para la limpieza de la piel
cercana a la sonda como para el propio catéter. Se debe vigilar los signos de infección urinaria.

  • Antes de manipular la sonda debe realizarse un cuidadoso lavado de manos
  • Después de la limpieza se puede utilizar solución antiséptica (clorhexidina acuosa). La sonda puede rotarse para evitar adherencias.
  • En las mujeres, la limpieza debe realizase de delante hacia atrás. En hombres, es importante retraer el prepucio para limpiar el glande y luego devolverlo a su posición para evitar lesiones. Limpiar desde la punta del pene hacia atrás, sin volver de zonas sucias a limpias
  • Limpiar con una esponja o una toalla impregnada en jabón. Es muy importante aclarar y secar bien.
  • Se debe eliminar cualquier incrustación que haya en la sonda o en la conexión con la bolsa.

Sin embargo, en algunos pacientes, estos síntomas pueden ser inespecíficos o dudosos. En caso de cualquier duda debe contactar con su médico o con su enfermera de Proyecto Cuidar. Algunos signos de infección son:

  • Aparición de fiebre.
  • Cambios en color u olor de la orina. Turbidez.
  • Dolor costal o lumbar.
  • Quemazón o dolor en la vejiga.
  • Malestar general, confusión, apatía.

Otros problemas por los que debe consultarse son los derivados de problemas mecánicos del sondaje: escape de
orina alrededor de la sonda, obstrucción, heridas en el meato. También si existen otros problemas como aparición
de sangre en la bolsa, diuresis mayor de la esperada o cualquier otra preocupación.


¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Guía de cuidados: Administración de insulina

Los cuidadores de pacientes diabéticos tienen muchas dudas sobre el tratamiento con insulina

En nuestras visitas a los domicilios de nuestros pacientes nos hemos encontrado con una situación bastante común. Los cuidadores de los pacientes dependientes diabéticos tienen muchas dudas a la hora de seguir el tratamiento con insulina. En algunas ocasiones no saben bien qué dispositivos existen para administrar la insulina o qué tipos de insulina hay. En Proyecto Cuidar hemos creado esta guía de cuidados sobre la diabetes y el tratamiento con insulina.

La diabetes es un grupo de enfermedades caracterizadas por un alto nivel de glucosa. Normalmente como resultado de un problema en la producción o uso de la insulina por parte del organismo. El nivel de glucosa en sangre (glucemia) puede variar por diferentes motivos: dieta, cantidad de insulina administrada, deporte, estrés, enfermedades… Estas situaciones pueden llevar a un exceso o defecto de glucosa en sangre, desarrollando dos posibles situaciones:

  • Hipoglucemia: Consiste en la bajada del nivel de glucemia capilar por debajo de 70mg/dl. Los síntomas de una hipoglucemia son nerviosismo o ansiedad, sudoración, escalofríos, mareos, taquicardia, hambre, visión borrosa, náuseas, hormigueo y entumecimiento en labios y lengua, pérdida de conocimiento.

El tratamiento consiste en administrar por vía oral (sólo si está consciente) hidratos de carbono de absorción rápida: un sobre de azúcar, tabletas de glucosa o tubos de gel de hidratos de carbono, refrescos azucarados, caramelos, etcétera. En algunos casos se utiliza el glucagón, un kit para la administración intramuscular.

  • Hiperglucemia: Consiste en niveles de glucosa en sangre superiores a los esperados o deseables. En ayunas, los niveles de glucemia capilar no deberían ser mayores a 126mg/dl y en el resto del tiempo a 200mg/dl. Una persona diabética que tenga tratamiento con insulina puede necesitar unas dosis extra (además de su pauta habitual) de insulina rápida antes de las comidas si sus niveles de glucemia son elevados.

Cómo tomar una muestra de sangre capilar

Es un procedimiento para el que debemos de utilizar guantes ya que vamos a estar manipulando fluidos del paciente. También conviene utilizar los aplicadores de las lancetas que vienen incluidos en el kit del glucómetro para evitar pinchazos accidentales. Es conveniente que el paciente tenga las manos limpias y secas y realizar la toma pinchando en el lateral de la yema del dedo ya que es menos doloroso y el sangrado cederá antes. Una vez hayamos pinchado deberemos retirar la primera gota de sangre y exprimir el dedo para con la segunda gota realizar la toma con la tira que estará introducida en el glucómetro.

Tipos de diabetes

  • Diabetes tipo 1: Se diagnostica en niños y adultos jóvenes. El cuerpo pierde la capacidad de producir insulina y tiene que inyectarse de forma externa para normalizar los niveles de glucosa en sangre.
  • Diabetes tipo 2: Habitualmente se diagnostica en adultos con sobre peso u obesidad. Las células no responden de forma adecuada a la acción de la insulina y aumenta el nivel de glucosa en sangre. Este tipo de diabetes se puede controlar con dieta o fármacos (url antidiabéticos orales).
  • Diabetes gestacional: Aparece una resistencia a la insulina en la mujer embarazada. Normalmente se corrige con dieta y ejercicio, pero en ocasiones precisan tratamiento farmacológico.

Tipos de insulina, tipos de dispositivos de administración y zonas

Existen diferentes tipos de insulina que se adaptan a diferentes situaciones de cada paciente. Debemos de ser muy cuidadosos para administrar cada tipo de insulina y las unidades pautadas en cada momento.

  • Ultrarrápida: Inicio a los 10 minutos, punto máximo 1h, fin a las 3h.
  • Rápida: Inicio a los 30 minutos, punto máximo 3h, fin 6h.
  • Intermedia (NPH/NPL): Inicio 1,5h, punto máximo 6h, fin 16h.
  • Basal: Inicio 2h, fin 20-24h.

Existen diferentes zonas donde se puede realizar una inyección subcutánea y conviene ir rotándolas para evitar lesiones. Las zonas en las que se puede administrar una inyección subcutánea son principalmente cara externa de los brazos, abdomen y parte anterior de los muslos. Aunque también se puede utilizar la zona infraclavicular y escapular como se muestra en la imagen

De igual manera, existen diferentes dispositivos para la administración de insulina.

  • Bolígrafos o plumas: Muy utilizados. Son jeringas precargadas en las que girando la rueda que aparece en la base de la pluma seleccionamos las unidades que queremos administrar. Después, presionando el émbolo tras la inserción de la aguja, se administra la insulina.
  • Jeringas de insulinas: Son jeringas de calibre fino y acompañadas de una aguja subcutánea. Cargar las unidades del tipo de insulina que corresponde y administrar.
  • Bombas de insulina: Son pequeños dispositivos insertados en la piel del paciente que administran la insulina en función de las necesidades de cada paciente y de cómo se programen.

¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Los familiares de enfermos cardíacos no saben RCP

RCP: el desconocido de los familiares de enfermos cardíacos

El desconocimiento de la RCP por parte de los familiares de los enfermos cardíacos es una realidad. Los estudios publicados por la revista Enfermería Global y realizado por enfermeras del Hospital San Jorge de Huesca y el Hospital Miguel Servet de Zaragoza lo confirman. El 26,6% de estas personas afirma haber presenciado una parada cardíaca alguna vez. Número muy superior al de la población general. Sin embargo, únicamente un 36,7% afirma que podría reconocer los signos de una parada cardíaca y sólo un 9,6% sienten que poseen los conocimientos suficientes como para iniciar una RCP.

La actuación del primer interviniente es crucial para la supervivencia de una víctima de cardíaca. De ahí la insistencia de las organizaciones internacionales en guías de resucitación cardiopulmonar. Los cuidadores, además de ayuda con su familiar, tiempos de descanso y ocio y reparto de tareas, necesitan algo muy importante: formación. En Proyecto Cuidar consideramos la formación del cuidador algo imprescindible. Por ello, además de las guías de cuidados que publicamos periódicamente, ofrecemos formación a los pacientes y cuidadores. Así como una consulta online en la que poder responder a tus dudas.

Cómo detectar la parada cardiorespiratoria y qué debes hacer

Cuando veas que una persona está inconsciente y no respira espontáneamente, debes iniciar rápidamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

  1. Asegura el lugar de los hechos: Elimina los peligros que amenacen tu seguridad, la del paciente o la de las personas que ahí se encuentren.
  2. Comprueba el estado de consciencia de la víctima. Arrodíllate a la altura de los hombros de la víctima y sacúdelos con suavidad.  Acércate a su cara y pregúntale en voz alta si se encuentra bien: Si responde: deja a la víctima en la posición en que se encuentra y pasa a realizar una valoración secundaria, poniendo solución a los problemas que vayas detectando.
    Si no responde:
  3. Pide ayuda sin abandonar a la víctima y colócale en posición de reanimación. Boca arriba con brazos y piernas alineados sobre una superficie rígida y con el tórax al descubierto.
  4. Abre la vía aéreaColoca una mano sobre la frente y con la otra tira del mentón hacia arriba, para evitar que la lengua impida el paso del aire a los pulmones.
  5. Comprueba si la víctima respira normalmente manteniendo la vía aérea abierta (ver, oír, sentir durante no más de 10 seg.)
  6. Si la víctima respira normalmente:
    • Colócala en posición lateral de seguridad (PLS).
    • Llama al 112 o busca ayuda.
    • Comprueba periódicamente que sigue respirando.
  7. Si la víctima no respira normalmente: Pide ayuda, llama al 112 o pide a alguien que lo haga e inicia 30 compresiones torácicas en el centro del pecho.
  8. Realiza 2 insuflaciones con la vía aérea abierta (frente-mentón) y la nariz tapada. Si el aire no pasa en la primera insuflación, asegúrate de estar haciendo bien la maniobra frentementón y realiza la segunda insuflación, entre o no entre aire.
  9. Alterna compresiones – insuflaciones en una secuencia 30:2 (30 compresiones y 2 insuflaciones) a un ritmo de 100 compresiones por minuto.
  10. No interrumpas hasta que la víctima inicie respiración espontánea, te agotes o llegue ayuda especializada.

¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Guía de cuidados: anticoagulantes y antiagregantes

Anticoagulantes y antiagregantes, los fármacos que generan más dudas

Los fármacos anticoagulantes y antiagregantes son frecuentemente consumidos. El estrecho control al que están sometidos los anticoagulantes, hacen que sean uno de los tipos de tratamientos que más dudas generan. Además de los errores de consumo que se producen. Por ello, vamos a hacer un breve recorrido sobre qué son los fármacos anticoagulantes y antiagregantes y sus precauciones.

anticoagulantes

Anticoagulantes

Son fármacos que inhiben la vitamina K. Esta vitamina es imprescindible para que se desencadenen los procesos de coagulación. Se emplean para prevenir, a largo plazo, enfermedades de tromboembólicas. En la mayoría de estas enfermedades existe una mala circulación y una obstrucción de la sangre en las cavidades del corazón o en los vasos sanguíneos. Los fármacos más comunes son acenocumarol (Sintrom®) o warfarina.

Los controles de Sintrom® miden el INR de nuestra sangre. El IRN es el resultado de la división del tiempo de protombina del paciente entre el tiempo de protombina normal. El tiempo de protombina es una prueba de laboratorio en la que se mide el tiempo que tarda en coagularse la sangre.

El consumo de fármacos anticoagulantes no debe de modificar las actividades de la vida diaria. Aunque sí se deben dejar de practicar deportes de riesgo o de contacto. No se recomienda el consumo de antiinflamatorios no esteroideos debido a su actividad antiagregante.

Antiagregantes

Son fármacos indicados en pacientes con problemas cardiacos y neurológicos en situaciones agudas y/o crónicas. Este tratamiento no debe de suspenderse nunca a no ser que el médico lo indique. Sus controles no son tan estrictos como los de los fármacos anticoagulantes, pero sí son necesarias revisiones periódicas del estado de salud.

Sus riesgos son similares a los de los fármacos anticoagulantes. Se deben de prevenir las hemorragias y evitar actividades de riesgo o impacto. Así mismo no deben de consumirse antiinflamatorios no esteroideos sin expresa indicación de un profesional sanitario dado su actividad antiagregante.

Heparina

Son fármacos de uso parental que actúan inhibiendo la formación de coágulos. Existen dos tipos de heparinas: las de bajo peso molecular (HBPM) se administran por vía subcutánea cada 12/14h. El segundo tipo es la heparina no fraccionada (HNF), que se administra por vía intravenosa y requieren un control estricto de la dosis.

Para evitar dudas y complicaciones, cuente con su equipo de enfermería Proyecto Cuidar. El control de los pacientes que consumen este tipo de fármacos es fundamental para evitar posibles efectos adversos. Le aconsejaremos sobre temas tan importantes como la dieta, la seguridad en las actividades de la vida diaria, prevención de sobredosificaciones y gestión de los tratamientos pautados.


¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Guía de cuidados: manejo de BiPAP y CPAP en domicilio

Cómo manejar BiPAP y CPAP en el domicilio

BiPAP y CPAP son los modos princaples de la ventilación mecánica no invasiva. Esto consiste en el suministro de aire de una forma activa a través de una mascarilla de nariz o facial (boca y nariz). Supone, en algunos pacientes, una gran ventaja respecto a la ventilación mecánica tradicional. Al aislarse la vía aérea mediante un tubo endotraqueal ya que no requiere métodos invasivos y permite mayor movilidad y autonomía del paciente. La ventilación mecánica no invasiva se emplea en enfermedades respiratorias agudas o crónicas. Entre las situaciones crónicas en las que se puede utilizar están las enfermedades neuromusculares, fibrosis pulmonar, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y síndrome de apnea obstructiva del sueño.

  • BiPAP: Permite presiones diferentes para la inspiración y la espiración. Hace que para el
    paciente sea más sencillo adaptarse a la máquina ya que la “resistencia” es menor en la espiración que con la CPAP.
  • CPAP: Es un dispositivo que mantiene las vías respiratorias abiertas. Aplicando una presión positiva permite el paso del aire.

bipap

Por desgracia, el uso de la ventilación mecánica no invasiva no está extento de problemas o complicaciones. En muchas situaciones, estos problemas están relacionados con la mascarilla y los arneses que hacen que quede adherida a la cara y evitan fugas. Los problemas más frecuentes son:

  • Aparición de úlceras en la nariz.
  • Incomodidad por la presión de la mascarilla.
  • Fugas.
  • Molestias y sensación de angustia.
  • Problemas de comunicación.
  • Problemas de sueño.

Todos estos problemas pueden ser gestionados por el equipo integral de enfermería a domicilio de Proyecto Cuidar. Le enseñaremos a utilizar las máquinas adecuadamente. Así como los efectos de una mala utilización y cómo tomar medidas. Por ello, los efectos secundarios serán cosa del pasado.


¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Claves para cuidar en casa después de una cirugía

Cuidar en casa después de una cirugía es posible

La entrada a un quirófano, de forma programada o urgente, siempre es una situación estresante para el paciente y sus familiares. El ingreso en el centro hospitalario y la cirugía son sólo el primer paso. Es un camino difícil que termina, normalmente, mucho después del alta. Gracias a nuestro equipo de enfermería especialista en cirugía quirúrgica es más fácil.

Después de la cirugía, el paciente normalmente pasa unas horas en el área de reanimación o de recuperación postanestésica. Posteriormente, el paciente acude a la planta de hospitalización. Días después es dado de alta al domicilio. Es entonces cuando comienzan las dudas. Tanto para pacientes como para sus cuidadores. Los primeros días aún hay muchas limitaciones: problemas para moverse, dietas, fármacos… Todo ello supone un factor angustioso y puede poner en peligro la salud del paciente.

cuidar en casa

La posibilidad de tener un equipo de enfermería en tu domicilio significa poder cuidar en casa. En Proyecto Cuidar contamos con expertos en el área quirúrgica. Podemos ayudarte a gestionar todas las necesidades que puedan surgir tras un ingreso en el hospital. Nuestro trabajo está centrado en el cuidar en casa de pacientes y cuidadores.

  • Apoyo a los cuidadores y recomendaciones para la realización de su actividad.
  • Cura profesional de la herida quirúrgica.
  • Gestión de espacios y adaptación del medio a las necesidades del paciente.
  • Manejo de sondajes y drenajes.
  • Orden de medicación y organización de horarios para los tratamientos.
  • Posibilidad de administrar tratamientos parenterales bajo prescripción médica.
  • Realización de un plan de cuidados individualizado y adaptado a la situación de cada paciente.
  • Recomendaciones de alimentación e hidratación adaptados a las necesidades del paciente.
  • Trabajar en la deambulación temprana del paciente para evitar las limitaciones de movilidad.

¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Guía de cuidados: manejo del paciente con ictus en casa

Claves para el manejo del paciente con ictus en casa

Los pacientes con ictus en casa. En la entrada posterior ‘Guía de identificación de un accidente cerebrovascual (ACV) o ictus‘ ya hablábamos sobre la identificación de signos y de tipos de ictus. El ictus o accidente cerebrovascular (ACV) es un trastorno brusco de la circulación cerebral. Altera la función de una determinada región del cerebro. Por ello, es una situación que requiere un tratamiento urgente. Ya que se puede poner en peligro la supervivencia y la salud del paciente

El ictus puede tener consecuencias muy importantes para la persona que lo sufre, que precisan de cuidados de calidad constantemente. A continuación, os presentamos algunos puntos clave para el manejo de pacientes de ictus en el domicilio. Estas son algunas recomendaciones generales que en ningún caso se podrán adaptar perfectamente a las necesidades de cada uno de los enfermos ni tomarse como únicas recomendaciones de rehabilitación o cuidados. Por ello, ante cualquier duda específica debe consultar con su médico, fisioterapeuta o con su equipo de enfermería Proyecto Cuidar. Estaremos encantados de ayudarle.

ictus en casa

  1. Utilizar un bastón o un andador para prevenir caídas.
  2. Vestirse de forma independiente. Existen diversos dispositivos que pueden ser de mucha ayuda en casos de parálisis o déficit de movilidad.
  3. No fuerces la vista. Visita a tu oftalmólogo y óptico de confianza para encontrar la mejor atención.
  4. En casos de hemiparesia, tener en cuenta también la rehabilitación de la zona con menor movilidad.
  5. Mantener una dieta adecuada. Mostrar especial cuidado en atragantamientos.
  6. Ten en cuenta que pueden surgir problemas de eliminación, como incontinencias o retenciones urinarias.
  7. El apoyo de familiares y cuidadores es esencial. También para sus cuidadores.
  8. Los problemas del lenguaje tras un ictus son frecuentes. Se debe intentar hablar pausadamente y escuchar cuidadosamente para evitar los frustrantes y frecuentes problemas de comunicación.

¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Guía de cuidados: manejo de ostomías

Ostomías: definición y manejo

Existen numerosos tipos de ostomías. Las ileostomías, colostomías o urostomías son algunos tipos más frecuentes. Todos ellos son orificios en el abdomen del paciente que dan salida a un órgano (íleon, colon o uréteres). La orina o deposiciones se recogen en unas bolsas intercambiables que se encuentran adheridas a la piel. Por todo ello, la implantación de una ostomía puede ser una situación estresante para un paciente. El trabajo de los equipos de enfermería quirúrgica es fundamental para mantener informado al paciente. La transición desde el
hospital al domicilio puede hacer que aparezcan dudas. Tanto sobre la higiene como otros temas… cambios de bolsa, productos, dieta, etc.

Cuidados de las ostomías

Higiene del estoma

  1. En primer lugar, hay que dejar claro que un estoma no se cura, se limpia. La higiene se realiza con agua y jabón neutro, con una esponja suave.
  2. La piel debe secarse suavemente, sin frotar.
  3. Una vez esté limpia la zona y seca la piel periestomal, se puede proceder a colocar los nuevos colectores.

Tipos de bolsas más comunes

  • De una pieza: todo el sistema se adhiere directamente a la piel.
  • Dos piezas: hay un disco pegado a la piel y unas bolsas intercambiables.

Así mismo, las bolsas se distinguen en:

  • Cerradas: para heces sólidas.
  • Con un sistema de apertura: para heces líquidas.
  • Bolsas con un grifo o tapón: para contener la orina de las urostomías.

Recambio del disco

El adhesivo, ya sea disco o bolsa colectora, debe estar recortado al diámetro exacto del estoma. Retirar la bolsa previa y limpiar según hemos indicado anteriormente. Cuando la piel esté bien seca, colocar el nuevo disco o
bolsa. Debemos procurar que se adhiera bien y, si es necesario usando adhesivos para ostomías. Colocar la nueva bolsa vigilando que la ostomía está permeable.

ostomías

En numerosas ocasiones, es necesaria una enfermera en el domicilio para ayudar en la educación y cuidados de las ostomías las primeras semanas tras el alta. Los consejos y la educación para la salud ayuda a superar estos momentos iniciales de estrés. Es importante incidir en la capacidad de estos pacientes de llevar una vida perfectamente normal. pudiendo viajar, practicar deporte o mantener una actividad sexual normal. Los pacientes pueden manejar su ostomía y cambiar sus colectores de forma independiente.


¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

 

Síndrome del rol del cuidador: qué es y cómo afecta

¿Conoces lo que es el síndrome del rol del cuidador?

El rol del cuidador es aquel en el que se encuentran aquellas personas que cuidan, de manera informal, a su familiar sin recibir remuneración o compensación económica. En definitiva, cuidar o asistir a cualquier persona que padezca cualquier tipo de discapacidad, minusvalía o incapacidad, provocando esto una dificultad o impedimento para lograr un desarrollo normal de la vida diaria y relaciones sociales.

Cuidar a un familiar que padece una enfermedad es algo que se ha visto incrementado durante los últimos años. La responsabilidad cuando cuidamos es natural e intrínseca. Las familias son las encargadas, de manera significativa, del cuidado de esa persona con dependencia. Sin embargo, nos supone un gran esfuerzo tanto vital como emocional. Adquirir este rol como cuidadores puede tener repercusiones en uno mismo si no es gestionado de la manera adecuada.

Habitualmente, es un papel realizado por la mujer (esposa/hija) que realiza los cuidados de forma voluntaria y sin remuneración. Sus funciones varían desde el apoyo social al económico, afectivo y/o asistencial. Esta responsabilidad puede ser asumida de dos formas: bien de manera voluntaria, o, por el contrario, por no tener otra alternativa al poder gestionar la enfermedad del familiar. En este último caso, suele ser por no poder pagar a otras personas o instituciones por la realización de estos cuidados.

rol del cuidador

Los sentimientos del cuidador

Por todo esto, los cuidadores pueden experimentar: agotamiento, amor, ansiedad, culpa, dolor, frustración, ira, miedo, tristeza… Así mismo, también pueden experimentar una disminución de la autoestima y satisfacción por el trabajo realizado. En definitiva, un sinfín de sentimientos que van desde lo positivo o a lo negativo en función de la situación en la que se encuentre el cuidado al asumir este rol. Con asiduidad significa un cambio brusco y notable para el que el cuidador no está preparado.

Dentro de los factores asociados a esta carga nos encontramos: la edad (del cuidador como de la persona cuidada), el parentesco, los hijos a cargo, las horas diarias dedicadas al cuidado, la disminución de la actividad social, la ayuda de otros miembros familiares… Y las razones por las que decidimos encargarnos de esa persona. Los principales síntomas de alerta del síndrome del rol del cuidador son:

  • Abuso de sustancias (alcohol, tabaco…).
  • Agotamiento (físico y mental).
  • Aislamiento social.
  • Alteraciones del apetito.
  • Depresión y ansiedad.
  • Labilidad emocional (cambios de humor).
  • Problemas cognitivos (falta de atención, memorización…).
  • Problemas laborales.
  • Trastornos del suelo.

Atender las 24 horas del día a la persona enferma supone una carga general que necesita ser eliminada por el cuidador. Mediante ciertos momentos de desconexión, es necesario abandonar el rol y pasar de ser cuidador a cuidarse a uno mismo.


¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Aprender cada día y de cada paciente

El reto de una enfermera es aprender constantemente de lo que le rodea

Inspirado por el relato «Aprendí de ti», de Ana Mª Tordable. Enfermera ESAD (Equipo de Soporte de Atención Domiciliaria). Dirección asistencial norte. Revisa Metas de Enfermería (2017).

Ser enfermera y estar en constante contacto con los pacientes, en la salud, en la enfermedad y en la muerte es un privilegio y un honor. Pero, sobre todo, un reto. Gracias a ellos sabemos lo que es escuchar y respetar. Junto a estos pilares fundamentales hemos aprendido el valor de la vida. Acompañando hemos logrado aprender que en el sufrimiento hay una capacidad de acogida, de amor, de alegría, de perdón, de paz y libertad. Aunque la enfermedad pueda expresar lo contrario, los seres humanos somos lo más bello que existe.

En el proceso de morir hemos estado junto a personas que pese a tener una enfermedad irreversible, incurable y con un pronóstico de vida limitado nos han demostrado que se puede reaccionar a la muerte sin miedo. La culpa y el miedo a dejar asuntos pendientes son los mayores miedos que poseemos.

Aprender cuidando

Un gesto, una mirada, una caricia o simplemente el valor del cuidado y la presencia marcan la diferencia. No tener prisa y ser tú mismo, como persona y como profesional, influyen altamente en el cuidado del paciente. La enfermería debe de ejercerse siempre desde el compromiso y con valores como el respeto y la benevolencia. Querer a los pacientes y aprender de ellos es nuestra mayor prioridad.

El conocimiento y la humanidad son las competencias necesarias para responder a los desafíos que nos propone tanto la sociedad como la ciencia. Humanizar los cuidados son el reto de cualquier enfermera y enfermero. También para nosotros es un reto. Desde Proyecto Cuidar nos comprometemos un cuidado único para cada paciente, centrado en sus necesidades y en el apoyo a él y a su familia.


¿NECESITAS UNA ENFERMERA A DOMICILIO EN MADRID CAPITAL?

Llámanos al (+34) 913 191 370 o escríbenos a info@proyectocuidar.com.

Estamos en Calle Covarrubias 22 | Piso 6 Derecha | 28010 Madrid

Ir a Arriba