El verano y las picaduras en los niños tienden a ser sinónimos

Articulo realizado por Ana Cubero. Enfermera pediátrica a domicilio.

En época estival nuestros niños suelen ser diana de insectos. Todos hemos sufrido alguna picadura indeseada a lo largo de nuestra vida y sabemos lo incómodo que es. Por eso nos preocupa que nuestros hijos, tengan que hacer frente a esta situación. Hoy vamos a hablar sobre las picaduras de 3 de los insectos más comunes: abejas o avispas, mosquitos y garrapatas.

picaduras

Picaduras de: Mosquitos

Las picaduras de mosquitos son bastante frecuentes y no suelen revestir mucha gravedad. Aun así hay que estar atento. Los mosquitos no inyectan veneno al picarnos (como si lo hacen las avispas, por ejemplo). Simplemente su forma de alimentarse en “chuparnos la sangre”. La reacción local que se genera es producto de la saliva de estos insectos. Normalmente la reacción de nuestro cuerpo es estrictamente local, pero al estar en contacto con la sangre puede provocar alergias más graves en algunos niños.

Medidas para evitar la picadura

  • Medidas físicas: Son muy eficaces en bebés y niños que no se pueden defender por sí mismos. Mosquiteras en las ventanas o telas mosquiteras para carritos o cunas. Son bastante económicas y suelen resultar útiles. Si vas a ir a alguna zona con mosquitos se recomienda (si no hace mucho calor) llevar al niño tapado con ropa finita.
  • Medidas químicas: Para bebés y niños menores de 2 años. Se recomienda usar productos cuyo ingrediente principal sea la citronella. Se obtiene de una planta que espanta a los mosquitos por su olor y no resulta tóxica para los niños. Se obtiene en forma de parches que se adhieren a la ropa, tejidos de la cuna, pulseras, velas, repelente en spray, etc. Aun así, te recomendamos leer siempre los ingredientes para que no contenga  productos químicos tóxicos (como el citrodiol).
  • Otras medidas: Existen aparatos que emiten sonidos o vibraciones no audibles para el oído humano pero que ahuyentan a los mosquitos.

Qué hacer ante una picadura de mosquito

  • Aplica frío local para rebajar la inflamación.
  • Evita el rascado. Puedes cortar las uñas a tu bebé para que no se rasque involuntariamente.
  •  No apliques alcohol o colonia en la picadura.
  • Si hay mucho prurito (picor) o habón puedes consultar al médico. Suelen recetar pomadas antihistamínicas o con corticoides, pero deben estar prescritas por un profesional. No hay que automedicarse.
  • Vigila signos y síntomas de alarma: dificultad respiratoria, fiebre, sarpullido por todo el cuerpo, inflamación, calor o enrojecimiento excesivo en la zona de la picadura.

Picaduras de: Avispas o abejas

Las picaduras de avispas o abejas suelen ser más dolorosas que las de los mosquitos. El veneno que dejan en nuestro organismo estos insectos puede ser alergénico para ciertas personas. Si bien, la alergia a las avispas o abejas suele venir tras una sensibilización a dicho veneno, por lo que las posibilidades de tener una reacción alérgica en la primera picadura no son tan altas.

Síntomas de alergia a picadura de avispa o abeja

Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas es recomendable acudir al centro sanitario más cercano.

  • Dificultad respiratoria.
  • Edema en mucosas (lengua, glotis…).
  • Rash cutáneo.
  • Habones por todo el cuerpo.
  • Fiebre
  • Vómitos.

 Qué hacer ante una picadura de abeja / avispa

  • Retira el aguijón para evitar que siga inyectando veneno. Es el primer paso y el más importante. Se suele usar el borde de una tarjeta de crédito para así asegurar que se retira el aguijón en su totalidad. Si usamos unas pinzas de depilar podemos empujar o exprimir el veneno hacia capas más profundas de la piel y no es buena idea. Mejor usar un objeto con filo romo.
  • Lava el área afectada con agua fría
  • Aplica hielo para rebajar la inflamación
  • Al igual que con las picaduras de mosquitos, si la inflamación es grande o dura varios días se pueden recetar pomadas específicas e incluso medicación vía oral para mejorar los síntomas

Picaduras de: Garrapatas

Las garrapatas son un parásito externo, de la familia de los arácnidos, que se alimentan de sangre de otros animales. Generalmente se encuentran en perros y gatos, aunque también pueden afectar a los humanos. Las garrapatas suelen permanecer en malezas o arbustos a la espera de que pase su “víctima”. No vuelan ni saltan, sino que se agarran a su huésped al pasar cerca. Una vez en su huésped suelen buscar zonas cálidas y húmedas (pliegues de la piel, axilas, ombligo…).

El problema de las picaduras de garrapata es que no son dolorosas. Cuando la garrapata nos pica, su saliva tiene unas sustancias que hace que se adormezca la zona y no sintamos dolor. Por eso son difíciles de localizar en ocasiones.

Qué hacer ante una picadura de garrapata

  • Hay que retirar la garrapata de la piel. En ocasiones se realiza con vaselina u otros productos oleosos, aunque no es muy recomendable pues no es una técnica 100% fiable. Lo mejor es acudir a un centro médico y que un profesional sanitario la retire. Suele hacerse con unas pinzas especiales (como las que aparecen en la foto) para evitar que se queden restos de la garrapata dentro. También podemos usar unas pinzas de depilar, aunque existe más riesgo de que quede algún trocito dentro. Si usamos las pinzas de depilar debemos tirar de la garrapata hacia arriba y nunca hacía atrás, realizando una presión firme y constante.
  • Lavar la zona con agua y jabón
  • Guarda la garrapata en una bolsa y acude al centro médico más cercano. Es posible que necesiten analizarla para saber si es portadora de alguna enfermedad

Problemas de las picaduras de garrapata

El principal problema es que estos insectos pueden ser portadores de enfermedades graves (fiebre botonosa, enfermedad de Lyme, neuropatías tóxicas…). Aunque lo normal es que las picaduras de garrapatas se desarrollen sin más complicación hay que estar atentos a ciertos signos o síntomas:

  • Dolor intenso en la zona.
  • Dolor o dificultad de movilidad en articulaciones.
  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Vómitos.
  • Mareos.
  • Rigidez de cuello.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Ganglios inflamados.
  • Sarpullido en forma de diana (zona blanca rodeada de enrojecimiento).

Dependiendo de la cantidad de horas que supongamos que ha estado la garrapata en nuestro cuerpo, el tipo de garrapata, la zona geográfica donde estemos, etc. el pediatra puede considerar oportuno realizar profilaxis antibiótica.


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